Sobre la distancia y algunos elementos más.
Silencio, Trazos y la Búsqueda del Tiempo.
La pintura es un laberinto de puertas y mareas. En este artículo con tinte poético, comparto una reflexión sobre el arte onírico que nace desde la soledad del taller:
«Entre líneas y trazos, he intentado argumentar una búsqueda individual entre el arte y el tiempo, que comienza en la hoguera de los años y acabará, tal vez, en la distancia de los tiempos o en la calcinación de los soles.
Mirando el cuerpo elemental que abusa de lo esencial, mirando el grito de las aguas al cantar el himno de las aves, puedo determinar que el silencio abunda en mi paleta y que, de ella, un sirviente observa mi calva cabeza para sospechar de la pérdida de mi pincel y acusar a la desgracia cuando se esconde en el laberinto: puertas y mareas, muros sin abejas, sueños que dilatan al soñante y duermen con el alba por las tardes.
Un negro, un blanco, un ocre y, a veces, un rojo que declina las paredes de mis telas absorbe las gotas de una trementina pálida en su aroma y fresca como las olas para saborear mi pequeño aliento y, en su indeterminado conocimiento, persiste en difuminar el tiempo; sí, el tiempo».
Una sombra en el trayecto: La serie de Denver
Sin embargo, el camino del artista a veces tropieza con la oscuridad ajena. Debo comunicar que una serie de 5 obras de gran formato, piezas fundamentales de mis primeras producciones como pintor figurativo, fueron enviadas para ser expuestas en Denver, Colorado.
En la actualidad, esa búsqueda del tiempo se ve interrumpida por una injusticia: el dueño de la galería ha desaparecido, sumiéndose en un silencio absoluto y sin dar razón alguna del paradero de las piezas. Todo indica que ha decidido quedarse con ellas de manera ilícita.
Es profundamente injusto que esta reflexión sobre el arte onírico, que nace para ser compartida y contemplada, termine atrapada en la falta de ética de quien debería protegerla.
Esta situación añade un matiz de dolor a mi labor, pues cada pincelada en estas telas desaparecidas formaba parte de una reflexión sobre el arte onírico que ahora se encuentra bajo el control de una gestión desleal.

El arte solo se completa cuando el espectador lo habita. Ante la incertidumbre de estas obras perdidas en Denver, me gustaría saber tu opinión: ¿Crees que el arte puede sobrevivir al silencio y la injusticia de quien intenta ocultarlo?
Te invito a dejar un comentario abajo. Tu apoyo y tus palabras son, ahora más que nunca, el aliento que mantiene vivo este universo de arte onírico. Compartir tu reflexión es una forma de no permitir que el silencio gane esta partida.
Nota: Estas 5 obras se encuentran actualmente fuera de mi control debido a la situación mencionada en Denver.






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